Indicaciones: Utilizado en Oriente desde hace siglos para el tratamiento del asma y de la tos, así como digestivo, cicatrizantes y desinfectante, el Benjuí es muy buscado e apreciado sobre todo por sus propiedades esotéricas que se le atribuyen incluso hoy: sus fumigaciones purificantes alejarían convenientemente de los ambiente todo tipo de adversidad y/o negatividad.
Conocido para sus fuerzas relajantes y tranquilizantes, el “Papel de Armenia” procura bienestar a los que lo usan con frecuencia.
Propiedades:Durante la combustión el Papel de Armenia emana el persistente y agradable aroma dulce-balsámico que le da su ingrediente básico: la oleorresina natural de Benjuí, la cual por otra parte posee notables propiedades antisépticas, debido al alto contenido de ácido benzoico (aproximadamente el 25%).
El “Papel de Armenia” no tiene gas propulsor y por lo tanto no daña la capa de ozono. Las tiras están impregnadas de una solución a base de alcohol. Para retrasar su combustión, se han sumergido en una solución salina natural.
Renombrado desde la Antigüedad para sus propiedades antisépticas, cicatrizantes y expectorantes, el bálsamo de benjuí se usaba, en uso externo, en el tratamiento del asma, de la tos y de los enronquecimientos.
Gracias a su acción positiva en la psique y las emociones, el benjuí es valorado por la gente padeciendo estrés. Se habla de sus fuerzas purificadoras, elimina todas las emociones e ideas impuras y malas.
Como usarlo: Separar una tira del librillo. Doblarla en forma de acordeón. Encenderla y enseguida soplar ligeramente evitando
la llama. Colocar la tira en un platillo resistente al calor o quemador. Y disfurtar de su inconfuncible aroma.
Ingredientes (INCI): se utiliza un componente totalmente natural, el benjuí, papel absorbente – bañado en sal para atrasar la combustión – y una mezcla aromática en la cual se sumerge el papel.
Certificado::El Papel de Armenia representa para todos los efectos un producto ecológico, ya que sus particulares hojas absorbentes utilizadas para su fabricación son certificadas por el “Forest Steward Council”, organismo internacional independiente que opera a nivel mundial promoviendo un uso responsable de los recursos forestales.
Procedencia: Montrouge. Francia.
La historia del Papel de Armenia comenzó a finales del siglo XIX, cuando el francés Auguste Ponsot de viaje en el imperio otomano, llegó a Armenia (país aún perteneciente a dicho imperio), allí descubrió con asombro que los habitantes perfumaban y purificaban sus casas quemando una resina natural con perfume balsámico-vainilla: el Benjuí.
De regreso de Francia, Ponsot pensó en difundir en Europa esta práctica tradicional; para ello fue determinante la intuición del socio boticario Henri Rivier, quien solubilizando la oleorresina en el alcohol produjo una tintura de Benjuí con la cual embebería posteriormente un soporte de celulosa debidamente tratado.
Por esto el Papel de Armenia fue realizado según los procedimientos comunes aptos para la fabricación de cualquier Papel medicinal, pero con un nuevo ingrediente: la oleorresina de Benjuí (llamada también Goma de Benjuí), para permitir que también los europeos aprovecharan los beneficios de esta materia prima natural (aquí utilizada hasta entonces exclusivamente por perfumistas como valioso fijador).